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Kenkichi Ohgami

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por Louis Butto

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Traducido por Luis A. Henríquez

En primer lugar deseamos agradecer al Sr. Louis Butto por su generosa asistencia en la preparación de esta entrevista.

Nos podría relatar sobre sus primeras experiencias en las artes marciales ?

Mi primera introducción a las artes marciales fue mediante el estudio de judo. Durante mis días escolares, entrené en un dojo cercano y también entrenaba en la escuela. De esa experiencia, descubrí que mi físico era muy pequeño para el judo, entonces decidí iniciar a entrenar karate. En la Universidad de Kyushu ingresé al club de karate en el cual entrené durante todos los cuatro años de mi carrera. De hecho, 75 de los 80 estudiantes que practicaban suspendieron su entrenamiento por ser estas prácticas muy rigurosas y severas. Después de todo, en las prácticas entrenábamos usando el full contact. Aún así, continué entrenando, teniendo en mente que si por alguna razón renunciaba a este entrenamiento, podría ser considerado una persona poco honorable.

Cuales fueron las razones y cuándo se unió al Club de Aikido en Kansai de Takuma Hisa ?

Poco después de graduarme de la Universidad de Kyushu, me dirigí al área de Kansai allá por el año de 1961. Entonces, por casualidad, descubrí el dojo de Hisa Sensei, el cual estaba ubicado justamente junto al edificio de la compañía donde yo trabajaba. El dojo estaba ubicado en el tercer piso del edificio del Banco de Saitama. Cuando conocí a Hisa Sensei por primera vez, percibí que él era un buen caballero con madurez, tolerante, sumamente educado, y que conocía todos los altibajos de la vida. Así que para mí, habiendo sufrido tanto del stress en las relaciones personales, Hisa me pareció como la imagen de mi propio padre, y sentí al instante una fuerte afinidad y respeto hacia él. Así que la razón por la que decidí ingresar al dojo no fue tanto por el interés en las artes marciales sino porque quedé fascinado por su humanidad.

Cómo era el entrenamiento en esos días ?

El dojo de Hisa no era muy grande, así que existían limitaciones en lo que podíamos ejecutar durante las prácticas. Cuando Hisa enseñaba una técnica, en lugar de colocarnos en parejas como se hace en muchos dojos hoy en día, nos alineábamos y la persona al frente de la fila ejecutaba la técnica a cada uno, luego la siguiente persona en fila hacía lo mismo y así sucesivamente. Especialmente en técnicas como aikinage, no había otra manera de practicarla, sólo si formábamos una fila y lo hacíamos utilizando este método debido a las limitaciones en espacio en el dojo de Hisa Sensei. Aunque el dojo era pequeño, estoy casi seguro que era un lugar carísimo para alquilar.

Ud. recibió su 8vo. dan de las manos de Hisa Sensei. Alguna vez Hisa Sensei mencionó que el daría el menkyo kaiden a alguien del Club de Aikido en Kansai ?

Durante sus años de vejez, Hisa estuvo enseñando clases de Aikido para mujeres en el Centro Cultural Asahi en Tokyo. En realidad, él estaba solamente supervisando las clases porque su salud estaba muy frágil, y un tal Sr. Tsuruyama impartía las clases. Sin embargo, el Sr. Tsuruyama decidió no seguir las instrucciones de Hisa, y enseñaba lo que le viniera en gana, mezclando sus técnicas de judo favoritas con algo de Aikido. A Hisa le desagradaba sobre manera esta situación, pero él pensaba que si le decía algo a Tsuruyama, era casi seguro que Tsuruyama le contestaría lo siguiente “entonces es mejor que Ud. mismo enseñe las clases”. Debido a la avanzada edad de Hisa, él no podía impartir clases, así que Hisa no tuvo otra alternativa sino que mantener silencio ante esta situación. Así, Tsuruyama tomó ventaja de esta situación, y se autoproclamó divulgando que había recibido el menkyo kaiden de parte de Hisa Sensei, y hasta publicó eso en su libro. Después de descubrir este incidente, Hisa se enfureció mucho, y tomó la determinación de finalmente entregar el menkyo kaiden a personas que lo merecieran, y no a personas como Tsuruyama. Hisa entonces, decidió entregármelo a mí (Kenkichi Ogami), junto con las siguientes personas: Sr. Hakaru Mori, Sr. Makita, Sr. Usami y al Sr. Kobayashi, todos ellos para ese entonces ostentaban ya el 8vo. dan en el área de Kansai.

Hisa Sensei me llamó por teléfono la primera vez para informarme que quería entregar el menkyo kaiden a las personas mencionadas anteriormente. Ante esta proposición, le respondí que todavía era muy temprano para mí. Después de esta conversación conmigo, me enteré que también había contactado a los otros estudiantes. Al parecer, los otros estudiantes también declinaron su propuesta, respondiéndole que todavía era muy temprano para ellos. Después de esto, Hisa Sensei me envió una carta, la cual todavía conservo, escribiéndome que era mejor esperar el momento apropiado para entregar el menkyo kaiden a los discípulos mencionados anteriormente, pero que definitivamente no a Tsuruyama. A propósito, tengo una colección de cerca 100 cartas enviadas por Hisa Sensei las cuales conservo como mi tesoro personal.

Cuándo y por qué se decidió Ud. a abrir el dojo Daibukan ?

Hisa Sensei muy a menudo solía mencionar que si alguno de sus discípulos abriera su propio dojo mientras él todavía estuviera vivo, estaría muy complacido. Así que, llevándome estas palabras adentro de mi corazón, decidí abrir mi propio dojo, el Daibukan, este nombre fue escogido por el propio Hisa Sensei en 1968. Aunque no logré abrir un dojo muy grande, él me alentó diciéndome que el Daito-ryu podría enseñarse, si era necesario, en un solo tatami, y es que en realidad él aprendió de esa manera bajo la tutela de Sokaku Takeda; así que, de esta manera, empecé a enseñar en un lugar ubicado cerca de donde yo vivía, a orillas del río Mukogawa (en Nishinomiya cerca de Osaka), debajo de la autopista Meishin. Así fueron los humildes inicios de mi dojo.

Cuál es su relación con la Asociación Takumakai ?

Yo fui uno de los fundadores originales en los años 70, pero después que Hisa Sensei falleció, decidí no seguir participando de sus actividades debido a distintas razones. Primero que todo, ellos adoptaron aspectos pertenecientes al curriculum de Hokkaido (por ejemplo, los 118 mokuroku), lo cual iba en contra de los deseos de Hisa Sensei. Yo conservo una carta de Hisa Sensei la cual se refiere a este tema en particular. Debido a que yo siempre quise mantenerme fiel a las enseñanzas de Hisa Sensei, yo sólo enseño del libro Soden, así como Hisa Sensei también lo hizo. Y en segundo lugar, yo ya había iniciado con mi dojo, y quería dedicar toda mi concentración a su desarrollo.

Alguna vez fue Hisa Sensei a visitar el Daibukan? Cual era la rutina de Hisa Sensei cuando visitaba ?

Sí, él fue a visitar. Se alojaba en mi casa y también visitaba el dojo. Después de practicar al aire libre, eventualmente logré abrir un dojo en una estructura prefabricada la cual Hisa Sensei visitó varias veces. El me presentó el primer volumen del Soden en la celebración de mi aniversario de bodas en 1964 y el segundo volumen en 1968. Basado en esos libros, él nos enseñó una gran cantidad de técnicas. En varias ocasiones, nos mostró técnicas de alto nivel que incluían el ser tomado por dos personas, o tres personas al mismo tiempo, o técnicas aiki, así como también otras técnicas que aparecen en los once (11) volúmenes del Soden. En varias ocasiones fue al dojo con algunos de sus discípulos provenientes del Club de Aikido de Kansai, muchos de ellos son actualmente miembros ejecutivos de la Asociación Takumakai.

Nos podría describir su relación con Hisa Sensei y cómo fue que tuvo la idea de escribir su biografía ?

Nosotros tuvimos una relación muy cercana. En mi juventud, yo estaba ansioso en casarme, y muy a menudo hacia que la ama de llaves, del lugar donde yo solía vivir, me presentara a futuros prospectos de muchachas jóvenes, esta es una tradición que se llama “omiai”, (matrimonio pre-arreglado). Desafortunadamente, casi todos estos encuentros terminaron en fracaso.

Hisa Sensei tenía un carácter muy profundo que atraía a todo tipo de personas, y esa es una de las razones por la cual me hace tanto respetarlo. Estoy diciendo esto, porque en el caso especial de una de estas presentaciones, Hisa Sensei conocía a la familia de la muchacha. Ahora, me voy a desviar de este tema para luego explicarles los antecedentes de esta muchacha.

Así como lo escribí en la biografía de Hisa Sensei, el joven Hisa, siendo miembro y capitán del equipo de Sumo de la Escuela Secundaria de Kobe, derrotó a un luchador de sumo de la Universidad de Kansei Gakuin; este equipo era el más fuerte en lucha sumo en el área de Kansai. Sucedió que un luchador del equipo de Kansei Gakuin buscó un enfrentamiento con Hisa. Y resultó que este luchador era el hijo de un gangster de Kobe. Hisa entonces dijo, “ Qué pasaría si yo derroto a esta persona? Yo solo peleo en forma justa”. Takuma Hisa dijo esto claramente sin ningún tipo de miedo o vacilación a pesar de saber a quien le estaba diciendo esto. Sorpresivamente, debido a la actitud tan dignificante de Hisa, se ganó el respeto y fue invitado a la casa del gangster. Desde ese momento, él continuó esa relación tan poco común y durante la celebración del Año Nuevo atendió a la fiesta del gangster, sentándose al lado del propio jefe. Hisa era el tipo de persona que era admirado por mucha gente. El era muy respetado en cada aspecto de la sociedad y era muy bien conocido en el área de Kansai.

Ahora, regresando a la búsqueda de una muchacha para casarme. La linda joven que me presentaron resultó ser la nieta de este gangster. Así que cuando Hisa Sensei escuchó el apellido de esta joven, se sorprendió mucho porque él conocía a esta familia. Para ese tiempo, el jefe original de este grupo había sido asesinado. A pesar de esto, cuando Hisa escuchó sobre el fracaso de esta presentación para matrimonio, él personalmente quiso acompañarme para disculparse por el inconveniente que yo había causado a la familia y para presentarles nuestros respetos. Yo le causé muchos problemas a Hisa Sensei, además es que en esos tiempos él caminaba ayudado por un bastón debido al ataque cardíaco que había sufrido. En efecto, tuve que ayudarlo a caminar hasta la casa de esta familia, pero aún así este impedimento no lo detuvo para cumplir su sentido del deber y obligación que él sentía hacia la familia de este gangster, aun así, como era el caso, que la persona fuera uno de los descendientes de la familia. Quizás es difícil entender esta actitud, porque esta es una tradición japonesa, aunque no es practicada mucho en estos días. Sin embargo, él pensó que sería mejor que ambos mostráramos nuestra consideración a la familia. Así era su naturaleza, a pesar de haber tenido problemas para desplazarse de un lugar otro con mucha dificultad.

Luego de esos acontecimientos, era natural que considerara a Hisa Sensei como mi padre en Kansai. Así que, muy a menudo lo invitaba a mi casa y al Daibukan. A pesar del hecho de que mi casa no era tan grande, y yo tenía tres niños muy ruidosos, él a menudo se quedaba varios días en mi casa, y siempre disfrutaba de su estadía. El disfrutaba especialmente de la cordialidad de mi esposa. Después de las prácticas, solíamos tener pequeñas fiestas en donde él tomaba sake y nos narraba historias emocionantes relacionadas al Daito-ryu, Sokaku Takeda y sobre Morihei Ueshiba y su vida. También nos mostró muchas fotografías las cuales mostraban lo difícil que fue su vida.

Ahora, regresando al punto principal de la pregunta, decidí escribir su biografía, la cual el mismo Hisa Sensei quiso que la escribiera mientras estaba vivo. Allá por los años de 1973 o 1974 le envié una parte de la biografía a Hisa Sensei. Hisa le mostró este borrador a su hija Kyoko Yoda, quien ahora mismo vive en la Prefectura de Kanagawa. Lastimosamente, yo estaba tan ocupado en el desarrollo de mi escuela, al mismo tiempo atendía a clases de inglés, me hacía cargo de mi familia, también llevaba a cabo actividades budistas por la paz, y en adición a todas estas actividades, impartiendo enseñanzas en el Daibukan. Por todas estas razones no fui capaz de terminar el proyecto de la biografía mientras Hisa Sensei todavía estaba vivo. De hecho, él me envió varias cartas pidiéndome que la terminara. Ahora me arrepiento, pero no tuve otra opción, y finalmente completé la biografía poco después que Hisa Sensei falleció.

A lo mejor debido a que yo era solamente una persona común y corriente sin ningún tipo de trato especial y no pertenecía a la alta sociedad, Hisa realmente disfrutaba venir a mi casa en donde el podía ser él mismo sin tener que preocuparse de lo que pudiera decir o no decir, especialmente mientras tomaba. Con sus otros discípulos, quizás no podía tener tanta libertad, ni tampoco se sentía cómodo. Además, quizás ningún otro discípulo compartió tantas veces en su hogar con él como lo hice yo. En ese sentido Hisa Sensei y yo teníamos una relación especial.

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