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Kenzo Miyazawa

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por Stanley Pranin

Aiki News #97 (Fall/Winter 1993)

Traducido por Luis A. Henríquez

Kenzo Miyazawa Shihan se ha dedicado a la divulgación del Aikido en Argentina por casi 30 años. El pasado otoño, en su visita a Japón, Aiki News entrevistó a este 6to. dan Aikikai con el fin de conocer sobre sus experiencias como pionero del Aikido en Argentina.

Cuéntenos cómo fueron sus inicios en el Aikido.

Yo practiqué por algún tiempo kempo antes de iniciarme en el aikido. Mi deseo era aprender otro arte marcial, por esa razón un amigo me comentó sobre el aikido, y decidí ir a averiguar sobre este arte. En esos tiempos, el aikido no era muy conocido y solamente existían unos pocos dojos. Hiroshi Tada Sensei enseñaba en el Sankei dojo en Yurakucho; cuando presencié una demostración quedé impresionado por sus técnicas de proyección. Así, me inscribí en su dojo hacia finales de 1959.

Todos los instructores eran todavía bastante jóvenes y enseñaban de Lunes a Sábado, Sadateru Arikawa Sensei enseñaba los días lunes, Nobuyoshi Tamura Sensei enseñaba los martes, los miércoles enseñaba Tada Sensei, Koichi Tohei los jueves, y Seigo Yamaguchi enseñaba los viernes. El método de enseñanza era diferente a los métodos actuales, por esa razón es que cada día pude aprender una gran variedad de técnicas de distintos maestros. Debido a que no habían muchos estudiantes, en comparación a las clases de hoy día, logré aprender una gran cantidad y variedad de técnicas.

Cuánto tiempo practicó en el Sankei dojo?

Practiqué allí hasta el año de 1964, que fue el año en que partí hacia Argentina.

Alguna vez fue al Aikikai Hombu dojo a entrenar?

Varias veces fui al Hombu dojo, pero realicé la mayor parte de mi entrenamiento en el Sankei dojo. Una vez el dojo estaba cerrado y nos mudamos a una locación ubicada debajo de un puente de tren. Luego de un tiempo, cuando Seijuro Masuda Sensei fue instructor jefe, tuvimos que dejar este nuevo lugar y casi todos los miembros del dojo se dispersaron.

Quien fue el que más le influyó técnicamente mientras estuvo en Japón?

Yo aprendí de varios maestros, y la verdad es que no puedo apuntar a alguien en específico debido a que aprendí algo de todos. Yo tuve una relación muy cercana con Tada Sensei y con Tamura Sensei. Pero la mayor parte de las técnicas las digerí y sistematicé a mi propia manera cuando llegué a la Argentina. Por esa razón no podría decir que haya sido influenciado por algún maestro en especial, o que mis técnicas sean similares a alguien en particular.

Se desplazó a Argentina por razones de su trabajo?

No, la razón se debió a que no deseaba vivir en Japón. Comencé el negocio de compra-venta, pero lamentablemente no me fue bien debido a la inflación existente. Luego decidí comenzar a enseñar aikido porque no había dojos de aikido en Argentina. Inicié enseñando aikido como defensa personal en un dojo de judo y luego de un tiempo logré independizarme.

Fue Ud., desde sus comienzos, un profesional en la enseñanza de aikido?

No. Cuando inicié a enseñar lo hice porque yo quería estudiar para mí mismo. No habían dojos de aikido, así que me dije a mí mismo, “vamos a estudiar aikido juntos”. Las personas empezaron a llegar a entrenar, y luego de un tiempo más y más personas vinieron a aprender aikido.

Mantiene Ud. contacto con el Hombu dojo?

Finalmente establecí una conexión en 1967 y formalmente recibí un menjo o licencia en 1968. Hasta ese momento no sabía cómo mi dojo continuaría, pero luego de tres años se estableció con firmeza.

Cuándo abrió su propio dojo de aikido?

Fue hace 20 años aproximadamente, en 1971 o 1972. En esos días existía un “boom” por todo lo relacionado a Bruce Lee y por esa razón muchas personas vinieron a mi dojo a aprender artes marciales. Estas personas representan el primer grupo. Nos mudamos del dojo de judo y alquilamos nuestro propio dojo. Desde ese tiempo he abierto dos dojos más, y en 1981, tuve la oportunidad de construir mi propio dojo en lugar de continuar alquilando. Esa es mi historia en una breve explicación.

Me han dicho que Ud. tiene una publicación en español.

He publicado una revista, pero no un libro. Yo no puedo escribir un libro, porque todavía no soy un dai-sensei. Todavía sigo siendo un estudiante.

Por favor cuéntenos sobre su organización en la Argentina y también sobre la organización de Katsutoshi Kurata Sensei, quien fue a Argentina después que Ud. lo hizo.

La organización de Kurata Sensei se denomina Federación Argentina de Aikido. La organización que yo lidero se llama Asociación de Aikido de Argentina. La cantidad de dojos bajo mi organización ha aumentado hasta el punto de que muchos estudiantes de la tercera generación no me conocen directamente. Es por eso que cuando una organización crece tanto, siempre se generan problemas. Yo busco el prevenir los problemas hasta un límite permitido por mi persona, y pienso que es correcto que los dojos mantengan una conexión directa con el Hombu Dojo.

El pasado otoño Ud. participó de la reunión de la Federación Internacional de Aikido (International Aikido Federation, IAF) llevada a cabo en Taiwan. Qué aconteció en esta reunión?

Como le he dicho, cuando una organización crece en tamaño siempre existe una tendencia a que surjan más y más problemas. Estos problemas son difíciles de resolver. En la reunión, finalmente, se tomó la decisión de dejar los problemas existentes sin resolver y se dejó dicho que se conversarían nuevamente sobre estos problemas en la próxima reunión. Resulta que la política es más importante que la técnica cuando una organización es tan inmensa.

Para las organizaciones japonesas de artes marciales, generalmente, la organización es más importante que el entrenamiento. Tiene Ud. algún consejo en especial para los maestros que son profesionales en relación a la creación de una organización?

Está bien que se formen las organizaciones luego de que el artista marcial llega a convertirse en un profesional, pero para que la organización funcione se necesita más personal una vez que ésta va creciendo; así que mi recomendación es que se busquen a personas que no sean profesionales en las artes marciales, sino más bien a personas que tengan experiencia y buen sentido común en el área de administración.

Que opina Ud. de la idea en que sólo debería haber una organización nacional con un enlace oficial al Hombu dojo en cada país?

En reuniones anteriores de la Federación Internacional de Aikido (IAF, por sus siglas en inglés), se presentó una propuesta para que se permitiera a dos organizaciones en cada país, pero la propuesta no fue clara. Ha habido propuestas para que se permita que exista un libre mercado en los Estados Unidos y en Europa, pero esto es un tópico puramente político que no está relacionado con el aikido.

Conoció Ud. a Morihei Ueshiba Sensei?

Sí, varias veces tuve la oportunidad de estar cerca de él. Uno de esos días invitamos a Ueshiba Sensei al Sankei dojo con el fin de que nos charlara.

Fue Ud. influenciado por la filosofía o técnicas de Ueshiba Sensei?

Sí. Ueshiba Sensei es la base de todo; aikido no existiría sin esos cimientos.

Ueshiba Sensei es la piedra base, es por eso que debemos respetar sus técnicas e ideas. Ha pasado mucho tiempo desde que Ueshiba Sensei falleció, y existen hoy en día muchos estudiantes que no lo conocieron, y algunos de ellos han empezado a mal interpretar sus ideas. Debido a que inicié el estudio de aikido mientras Ueshiba Sensei todavía vivía, yo mantengo mucho respeto hacia Sensei en todas mis acciones.

Existen estudiantes en Argentina interesados en Morihei Ueshiba?

Sí, particularmente en su lado espiritual –por ejemplo, cómo debemos comportarnos basándonos en lo que dijo Ueshiba Sensei. Yo no solamente les proporciono a mis estudiantes las enseñanzas habladas, también les facilito material impreso de Ueshiba Sensei.

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