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Entrevista con Yasuo Kobayashi (1)

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por Stanley Pranin

Aiki News #70 (March 1986)

Traducido por Carlos Blanco

Yasuo Kobayashi nació el 20 de septiembre de 1936. Siendo estudiante universitario, comenzó a estudiar aikido. Ingresó a Hombu Dojo en 1955 donde comenzó a impartir clases en 1959. Enseñó en Hombu hasta 1972. El 6 de abril de 1969 inauguró el dojo de Kodaira y en la actualidad es directamente responsable de 15 dojos. Sus obligaciones con la enseñanza lo han hecho recorrer Japón al igual que muchos otros paises.

Yasuo Kobayashi, Aikikai Hombu Dojo, 1969

Aiki News: Sensei, entendemos que, además de éste, en Kodaira, Usted está a cargo de otros dojos.

Kobayashi Sensei: Si. Soy directamente responsable por 15 dojos y debo recorrer cada uno de ellos. Imparto clases principalmente en el dojo de Tokorozawa y enseño en los otros dojos una vez al mes. Tenemos muchos instructores y ellos se dividen el resto de las tareas. Comparativamente hablando, creo que tengo un gran número de centros de enseñanza.

Creo que fue durante el tiempo que Usted enseñaba en el Aikikai Hombu que comenzó a organizar sus propios dojos, ¿es correcto?

Si, es así. Fue en 1969, durante las movilizaciones universitarias, que eran muy activas. Se organizaban manifestaciones en contra del Pacto de Seguridad y Cooperación entre EEUU y Japón. A causa de estos episodios, las universidades estuvieron cerradas por casi seis meses. Dado que no había clases regulares ni prácticas de aikido a las que asistir, los estudiantes estaban ociosos y pasaban su tiempo jugando mahjong o bebiendo sake. Sentí que debía hacer algo al respecto. El hecho que tuviera un terreno de mi propiedad me permitió levantar un dojo allí. Como en ese momento era instructor en el dojo Hombu, comencé mi actividad reuniendo allí a los estudiantes, los dias sábado por la noche; tomábamos unas copas juntos y entonces, al día siguiente, prácticabamos. Puesto que ésto terminaba siendo oneroso, pensé que debía tratar de juntar más gente los domingos. Gradualmente, el número de asistentes comenzó a aumentar. Pero como no tenía suficiente dinero como para construir un dojo por mis propios medios, algunos alumnos incluso donaron fondos para ello. Comenzamos con 20 tatamis pero más y más gente comenzó a llegar; puesto que no había otros dojos en ese área. Luego, se me pidió que enseñara durante los dias de semana y durante las mañanas. Así, poco a poco, el número de clases fue en aumento.

¿Hasta que año enseñó en Hombu?

Cuando abrí mi segundo dojo en Tokorozawa, en 1972, mis ocupaciones aumentaron. Quería también expandir el aikido a las áreas de Mitama y Saitama. Entonces, comencé mis actividades de modo individual con el permiso de (Kishomaru) Ueshiba Sensei (Doshu).

Sensei, ¿cuándo fue que se convirtió en uchi-deshi (alumno-pupilo)?

En 1955, exactamente hace 30 años. En ese tiempo vivían como uchideshi Arikawa Sensei, Yamaguchi sensei, Tamura sensei y el señor Noro, quien actualmente residen en Francia. Ellos eran los único más antiguos que yo. Luego, el señor Yamada de Nueva York, el señor Chiba y el señor Kanai ingresaron al dojo. Puesto que mi hogar se encontraba cerca del dojo, volvía a mi casa por las noches. Yo era estudiante en ese momento. Sin embargo, la mayor parte del tiempo vivía con los otros uchi-deshi.

Yo había practicado Judo desde los tiempos en que era un joven estudiante secundario. Me había vuelto amigo del hijo de Danzaki sensei quien es ahora cabeza la Federación de Iaido. Danzaki sensei había sido luchador de sumo y tenía acceso a la casa de O-Sensei. El sugirió que yo debía tomar clases de aikido. Cuando fui al dojo Hombu por primera vez, Tada sensei estaba impartiendo la clase. La superficie de práctica esta ajada, hecha jirones. Algunas familias víctimas de la guerra todavía vivian en el dojo y ocupaban cerca de un tercio del espacio que era de unos 70 tatamis. El dojo hedía a pescado, la puerta del baño no cerraba correctamente y el estado de la cerca era calamitoso.

¿Cuándo Usted comenzó en 1955, cuán seguido O-Sensei venía a Tokio desde Iwama?

Él venía dependiendo de su estado de ánimo. De pronto venía y de pronto desaparecía. Iba y venía de esta forma. Sin embargo, cada vez que se sentía solo, caía enfermo. Llamaba a Hombu y decía “Estoy seriamente enfermo en este momento”. Entonces uno de nosotros iba a visitarle. Cuando el visitante llegaba, siempre lo encontraba recuperado. (risas)

¿Alguna vez trató de probar la técnica de O-Sensei luego de haber ingresado al dojo?

Aunque O-Sensei tenía cerca de 70 años en ese tiempo, era una persona sumamente fuerte. En Iwama, era mucho más veloz en las faenas de campo que nosotros y era capaz de cargar pesados bultos de arroz. De tal modo, yo no tenía dudas acerca de él.

¿Cuándo O-Sensei viajaba, solía Usted acompañarlo?

Si, muchas veces. Incluso solía ser reprendido por él. El lugar más lejano al que íbamos era la casa de (Seiseki) Abe sensei. Una vez, cuando me convocaron para ir hasta Iwama, realmente metí la pata. Era un día frío y se me pidió que calentara el agua para el baño. Puesto que yo había nacido y crecido en Tokio, no sabía como calentar agua con leña. De todos modos, hice lo mejor que pude. Entonces tomé y vertí agua del pozo. Cuando consideré que estaba lista, le pedí a O-Sensei que entrara. Se metió en la tina y grito “Hey!, ¿Estás tratando de matarme!”. Yo no entendía porqué me reprendía puesto que había hecho mi mejor esfuerzo por calentar el agua para su baño. Entonces, probé la temperatura del agua y me dí cuenta que estaba hirviendo. (risas) No había sentido la temperatura del agua en un primer momento porque mis manos estaban casi congeladas. Entonces, para entibiarla, tuve que ir y venir al pozo -que por cierto estaba bastante alejado- para verter un poco de agua fría, mientras que O-Sensei esperaba desnudo y temblando de frío. Esa vez fui duramente reprendido.

Cuando acompañaba a O-Sensei, ¿lo hacía solo u otros uchi-deshi también asistían?

Muchas veces fui solo con él. O-Sensei caminaba muy rápido y, como era de baja estatura, era muy fácil perderlo de vista. Además, debíamos comprar los billetes de tren. O-Sensei era una persona de modos refinados y el personal de estación rara vez lo cuestionaba incluso si pasaba al andén sin su billete. Sin embargo, era muy fácil perderlo de vista puesto que nosotros debíamos guardar la fila para comprar los billetes. El tiempo pasaba mientras nosotros lo buscábamos y él, molesto, regresaba a su hogar. Este tipo de cosas ocurría muy a menudo.

Con el tiempo, me acostumbré a ello. Cuando subíamos al tren, yo procuraba conseguir asientos de tal manera hubiera bellas jovencitas alrededor suyo (risas). Cuando él comenzaba a decir “Cuando este anciano era un hombre joven…” yo debía dormirme (risas). Al principio era complicado. Nadie me había dicho especificamente como comportarme acompañando a O-Sensei. Él solía quejarse de mí cuando regresabamos al dojo diciendo “Este muchacho no me cuida de la manera correcta!” y todo el mundo comenzaba a sonreir (risas)

A partir de las técnicas del Fundador en sus últimos años, uno tiene la impresión que proyectaba a sus oponentes sin siquiera tocarlos. Sin embargo hay una filmación realizada en 1955 donde todavía se lo aprecia realizando muchas técnicas …

Si, él realizaba cosas como hacer que alguien tirara de su bokken con una cadena o lo atacara súbitamente con un paraguas. Sin embargo, el actual Doshu (Kishomaru Ueshiba) lo instó a terminar con ese tipo de hazañas y O-Sensei dejó de realizarlas.

¿Cuántas clases por día tomaba Usted mientras era uchi-deshi?

Sólo había clases por la mañana y al atardecer. En ese entonces, el actual Doshu todavía enseñaba. Tada sensei acostumbraba impartir clases alrededor de las cinco de la tarde. Los principales instructores eran solamente Okumura sensei y Tada sensei. Tohei no estaba en el dojo puesto que estaba en Hawaii. Tomiki sensei enseñaba los sábados. Cuando enseñaba en el dojo Hombu realizaba entrenamiento normal, no deportivo. Si no me equivoco, él enseño aproximadamente por seis meses.

¿Tenía Hombu relaciones con el dojo Yoshinkan en ese tiempo?

Yo ingresé justo después que ocurriera la separación. Ocasionalmente, Shioda sensei visitaba el dojo por una reunión o asuntos por el estilo. Tomiki sensei también asistía de vez en cuando. No creo que Minoru Mochizuki sensei enseñara alguna vez en el dojo Hombu, pero puesto que su sobrino era capitán del equipo de aikido en mi universidad, tomamos los campamentos de entrenamiento en Gakunanjuku (Shizuoka) dos o tres veces. Cuando fuimos allí la primera vez, el seminario tuvo lugar en el dojo Yoseikan. Creo que fue alrededor de 1958 o 1959. Me encontré con Minoru Mochizuki sensei muchas veces.

¿Conoció Usted a Hoken Inoue sensei (sobrino de O-Sensei)?

Bueno, una vez presencié una demostración de Shinwa Taido. Creo que visitó el dojo Hombu unas pocas veces. Nunca hablé con él directamente. Por lejos, creo que tenía el aspecto físico más similar al de O-Sensei de todos a cuantos he conocido.

¿Podría describirnos la forma de entrenamiento en los tiempos que Usted ingresó al dojo?

Practicabamos principalmente técnicas en seiza. Cuando yo impartía las clases y decía “técnicas en seiza”, O-Sensei sonreía, pero cuando yo indicaba “técnicas de pie”, él parecía en cierto modo disgustado. Luego, cuando regresábamos al hogar, él decía “muy bien, ahora hagamos técnicas en seiza”

¿Cuándo comenzó O-Sensei a realizar técnicas de kokyunage?

Recuerdo que comenzó a realizar técnicas de kokyunague al mismo tiempo que las realizaba en sus demostraciones. Creo que O-Sensei pensó que las exhibiciones se volverían poco interesantes si realizaba siempre las mismas técnicas. De tal modo que utilizaba su ingenio en las exhibiciones. Yo aprendí ken y jo cada vez que O-Sensei se encontraba de buen humor. Cuando él enseñaba, nunca hacía las mismas técnicas de modo tal que era imposible aprenderlo todo.

¿O-Sensei solía hablar usualmente de los “kamisama” (deidades) por aquellos dias?

Nosotros no comprendíamos en ese entonces y solíamos mantenernos con la mirada baja deseando que terminara de hablar lo antes posible. Ahora, cuando miro al pasado, me arrepiento de no haberle escuchado con atención, pero en aquel tiempo no estaba interesado en ese tipo de temas.

¿Había entre los presentes alguno que comprendiera lo que él decía en ese entonces (en referencia a los kamisama)?

Aquellos que eran religiosos podían seguir sus lecciones puesto que estaban familiarizados con las nociones de “kamisama”. Pero para mí resultaba imposible. En este caso, supongo que debería reconocer que yo era un alumno desaprehensivo en ese momento (risas). Sin embargo, O-Sensei nunca nos impuso su religión y pienso que ello es realmente destacable. Nunca dijo “Ustedes deben creer en ésto”. Creo que la razón por la cual todo el mundo continuaba con él es porque nunca trató de forzarnos a encajar en un modelo determinado.

¿Estaba O-Sensei en sus últimos años en contacto con la religión Omoto?

Si. Había un centro de reuniones de Omoto en Ikenohata (Ueno) y él solía visitarlo frecuentemente cuando tenía tiempo libre.

¿Quién era el más fuerte físicamente entre aquellos que asistían al dojo en ese tiempo?

A ver…, Tohei sensei era fuerte. Era una personalidad crítica y yo solía ser reprendido por él incluso por trivialidades. Una vez, en una exhibición, Tohei sensei ejecutaba técnicas contra múltiples atacantes. El Sr. Chiba, Sr. Kanai, Sr. Tamura, Sr. Noro, Sr. Kuroiwa y yo nos pusimos de acuerdo y conspiramos para atacarlo todos al mismo tiempo. Si no recuerdo mal, el Sr. Kuroiwa, retenía a Tohei sensei por detrás y lo inmovilizó. Tan pronto como pensamos que lo teníamos en nuestro poder, escapó hacia uno de los flancos. Luego de eso, todos nos comportamos “correctamente” (risas). Todos éramos jóvenes, alrededor de 22 o 23 años. Tohei sensei explicaba las técnicas de un modo teórico y comprensible. Él tenía un modelo de enseñanza progresivo. Por otro lado, el método de O-Sensei era el acercamiento tradicional donde se espera que el alumno mejore y aprenda por acumulación de tiempo de práctica. Aunque ese método implica un mayor consumo de tiempo, una vez que se ha aprendido algo de ése modo, no se lo olvida. Pero, si el objetivo es atraer alumnos, la aproximación sistemática es mejor. En ese aspecto, Tohei sensei era reconocido. Pero, en un cierto punto, uno no puede expresar su propio acercamiento si es instruído en demasía respecto a los detalles. Creo que fue por ello que algunos comenzaron a sentirse insatisfechos con Tohei Sensei. En el mejor de los casos, cada cual comienza a desarrollar su propia personalidad, en el peor, sus propias mañas. De este modo, muchos de nosotros que habíamos ingresado al dojo tiempo atrás, comenzamos a rebelarnos en su contra. Creo que fue por eso que las cosas finalmente terminaron como terminaron (Tohei sensei oficialmente se separó de Hombu en 1974).

Recuerdo que nosotros, aikidokas en California, nos sentimos obligados a optar por uno de los bandos en esa disputa. Era acaso la misma situación en Japón?

Si. Y, en mi caso particular, yo le había asistido durante casi diez años incluso llevando sus maletas. Aprendí de él personalmente y le respeto. Pero desde el momento en que la organización está implicada, yo creo en el sistema de sucesión familiar y permanecí en Hombu a pesar de que ello significaba el modo de pensamiento de un japonés anticuado.

Pensó en convertirse en un instructor profesional de aikido mientras era uchi-deshi?

Los uchi-deshi de aquellos tiempos manejan en la actualidad dojos en paises extranjeros. Quizás ocurría lo mismo con las otras artes marciales, pero quienes estábamos como uchi-deshi, no podíamos vivir de ello. Yo me gradué en la universidad en marzo de 1959. En esos tiempos, el salario promedio del primer año de un trabajador en una compañía era de 13,000 a 14,000 Yens. El salario que se recibía como uchi-deshi en Hombu era de 1,000 Yens. Algunos uchi-deshi deseaban convertirse en instructores profesionales y algunos practicaban al mismo tiempo que trabajaban o asistían a la universidad. Algunos fueron posteriormente invitados a enseñar en el extranjero. Dado que Japón no era economicamente fuerte, ellos no podían subsistir de ese modo aquí. Creo que muchos de los que se fueron pensaron que mientras que les resultaba imposible sobrevivir en Japón, quizás pudieran tener un buen pasar en un pais extranjero. Creo que muy pocos fueron al extranjero por pedido del dojo Hombu.

¿Tuvo alguna oportunidad de ir al extranjero, Sensei?

Si. Yamaguchi sensei viajó a Birmania en 1959 y yo fui invitado como su asistente. Pero hubo un golpe de estado allí y Yamaguchi sensei debió regresar, entonces, terminé no yendo. De todos modos, había dos grupos entre los uchi-deshi. Unos deseaban activamente ir al exterior y los otros preferían permanecer en Japón para dedicarse a la práctica del aikido. Yo formaba parte del segundo grupo y, naturalmente, permanecí en Japón. Realmente, hubo muchas oportunidades de partir. Mucha gente emigró. Muchos viajaron pero, extrañamente, aquellos con características coincidentes con el pais, terminaron por quedarse.

La primera persona en emigrar fue el Sr. Noro y luego fue invitado el Sr. Tamura. Yamada sensei fue a Nueva York para asistir a la universidad alrededor de 1964. Luego el Sr. Kanai fue a Boston y el Sr. Chiba a Inglaterra. Creo que fue alrededor de 1964 que Tada sensei fue a Italia. El Sr. Asai viajó a Alemania y entiendo que ha estado allí por más de veinte años.

¿Terry Dobson era uchi-deshi en ese tiempo?

Si, es correcto. Dormía en el dojo a pesar que tenía un empleo fuera de él. Antes de Dobson había estado André Nocquet, venido de Francia, quien permaneció por dos o tres años. Él vivió bajo el regimén de uchi-deshi. Creo que aparentemente esa había sido la razón de su venida a Japón. También había algunos militares de Birmania. Dado que no podíamos viajar allí para enseñar, ellos habían enviado cinco hombres. No vivían con nosotros pero practicaron aikido y judo por un año.

Aproximadamente ¿cuándo se estableció la Federación de Aikido en Japón?

No recuerdo bien los detalles, puesto que fue hace un largo tiempo. Como estudiantes, nosotros estuvimos implicados en el establecimiento de esa organización. En ese tiempo, estaban las universidades de Waseda, Keio y Meiji que formaban parte del grupo de Hombu y por otro lado, Todai, Senshu, Chuo y también Waseda que formaban parte del grupo Yoshinkan (encabezado por Gozo Shioda sensei). El Yoshinkan era un estilo en pleno desarrollo en ese entonces. Y surgió la idea de establecer una federación de estudiantes y ello nos llevó no pocas reuniones. Sin embargo, fracasó porque que no podíamos ponernos de acuerdo respecto de la dirección de la Federación. No había problemas entre los estudiantes, pero cuando el borrador de la propuesta fue elevado a las dos organizaciones, ambas lo rechazaron. Por consiguiente, Yoshinkan se separó y Hombu decidió conformar su propia organización de estudiantes.

La clave del desarrollo del aikido fue el reconocimeinto del Doshu de la necesidad de conseguir y formar alumnos para el futuro. Hacia 1960 comenzamos a preguntarles a los alumnos que venían al dojo Hombu a que universidad pertenecían y sugeríamos que abrieran clubes de aikido en cada una de ellas. El actual Doshu (Kisshomaru Ueshiba) lideraba esta cuestión. Creo que es la principal razón del desarrollo del aikido tal como actualmente es.

¿A qué nivel O-Sensei participaba de este movimiento?

O-Sensei no estaba interesado en las cuestiones organizativas. O-Sensei era un maravilloso artista marcial, peró no estaba interesado en los problemas organizativos. La gente siempre acudiría a él (incluso si no hubiera habiado ninguna organización). Creo que el actual Doshu procedió del modo que he descripto porque entendió la necesidad de difundir el aikido en vistas al futuro. Yo no lo comprendía muy bien, pero desde el momento en que ahora yo estoy dirigiendo mis dojos, puedo decir que el Doshu puso enfásis en una cuestión fundamental. Aquellos alumnos, cuando regresaban a sus ciudades o cuando viajaban por negocios, practicaban un poco de aikido. De este modo, la gente comenzó a interesarse por el aikido en aquellos lugares. Creo que su forma de encarar el problema es la causa de la expansión del aikido.

Sensei, Usted impartió clases en el dojo Hombu hasta 1972 y luego comenzó a actuar de manera independiente. Imagino que ha desarrollado su propio punto de vista respecto del aikido.

Realmente, no. Mi estilo, me atrevería a decir, está bastante libre de amaneramientos. Por esta razón puedo enseñar en otros dojos sin dudarlo. Es la forma en la que enseño. No tengo realmente un estilo específico. Sin embargo, enseño quince minutos de ken y jo dentro de la hora y media que duran mis clases. Si yo enseñara armas sólo ocasionalmente, los alumnos olvidarían lo que aprendieron. De tal modo, hemos decidido en que meses enseñaremos jo y en cuales ken, partiendo de los suburi y luego pasando a los awasé y posteriormente a los kumijo. Puesto que tenemos disponible las enseñanzas de Saito sensei respecto del ken y del jo, las enseño. También incluyo las armas en nuestros programas de examen. Dado que dirijo muchos dojos, no tomo exámenes para una escuela en particular. En vez de eso, las reúno a todas en el dojo Hombu. Tres veces por año alquilo el dojo Hombu y tomo multiples exámenes cada vez. Cerca de 150 personas cada vez. Tomamos los exámenes de dan en la última parte de las sesiones de modo tal que las graduaciones menores puedan observarlos. Repruebo 30 o 40 por ciento de aquellos exámenes. Soy bastante estricto. Si se toman exámenes en un dojo pequeño, se crea una atmósfera donde los estudiantes creen que siempre van a aprobar. Por esta razón alquilo el dojo Hombu. En los comienzos, solía reprobar a los alumnos dos veces. Ello resultaba en la creación del sentimiento que era normal ser reprobado dos o tres veces. De tal modo, nadie protestaba al respecto.

¿Qué puntos enfatiza en su aikido?

Las ténicas básicas. En las demostraciones del tipo de la “All-Japan Aikido Demonstration” usted puede ver muchos estilos, pero el mío es el mismo que el del Doshu.

¿A qué paises ha viajado?

He estado en Brasil y norteamérica. Visitado ciudades como Nueva York y Boston en los Estados Unidos. Esto fue aproximadamente hace siete años. En Europa, he visitado los paises escandinavos tale scomo Finlandia. He estado en Taiwan cinco veces. Alli hay un dojo llamado Ryuzan, que se encuentra en un área similar a Asakusa en Tokio y es un “dojo hermano”. De tal modo, viajo allí una vez al año. Este año viajaré a Hawai el trece de febrero y hacia finales de mayo estaré en Alemania con el Doshu. Luego, durante las vacaciones de mayo, viajaré a Taiwan. En el verano, nuevamente a Alemania, a Suecia y así siempre….

¿Hay alguno de sus estudiantes directos enseñando en el extranjero?

Si, uno de ellos lo hace en Rio de Janeiro, en Brasil. Hay tres uchi-deshi de mi dojo viviendo fuera del pais por uno o dos años. Los he enviado al extranjero para que adquieran y ganen experiencia.

Hay muchos acercamientos a la práctica, incluyendo aquellos “duros” y “suaves”. Entrenamientos donde nunca hay lesiones mientras que en otros son aceptadas dado que se trata de un arte marcial. ¿Cuál es su opinion al respecto, Sensei?

Yo comencé a estudiar con O-Sensei en 1955. En aquel tiempo, se trataba de una práctica dura. Luego, naturalmente, él fue envejeciendo y, a los 75 u 80 años su técnica cambió. Yo fui testigo de esa transición gradual desde el tiempo en que él se basaba en su fuerza física al tiempo en que utilizaba técnicas suaves. Si usted pretende entrenar un pequeño grupo de gente, como uchi-deshi, para darles una real solvencia en aikido, la práctica “dura” al estilo del budo es la más apropiada. Sin embargo, si se pretende expandir el arte, usted debería tratar de prevenir las lesiones. Sin embargo, a pesar que yo he tenido experiencia en diferentes modalidades de práctica, creo que la difusión del arte es nuestra misión principal. Por esa razón, enseño del modo que lo hace el actual Doshu. Casi no hay lesiones en es tipo de práctica. Creo que si usted pretende convertirse en uchi-deshi o en instructor, debe realizar mucha práctica “dura”. La gente en general viene para distenderse luego de su jornada laboral. Algunos están satisfechos disfrutando una cerveza al regresar a sus hogares luego de la práctica. No debemos focalizarnos en ésto, pero por otra parte denbemos tenerlo en cuenta. De todos modos, incluso si ellos poseen esa visión del aikido, éste continúa resultándoles beneficioso. Por tanto, pienso que es correcto que existan muchos modos diferentes de pensar el aikido. Creo que, desde el momento en que el número de dojos que administro aumenta, no debo estar tan errado respecto del modo de conducirme en estos tiempos.

¿Ocurrían lesiones cuando Usted ingreso al dojo Hombu?

Si, a menudo. Después de todo, entrenábamos de modo tal de que las técnicas funcionaran con nuestros compañeros y de volvernos indiferentes a nuestro propio dolor ante la técnica. Estábamos orgullosos de no sentir dolor cuando se nos aplicaban técnicas de luxación. De todos modos, éramos jóvenes. Creo que ese tipo de práctica estuvo bien en un lapso de tiempo, considerándola parte de un proceso. Es gracias a ésos practicantes que se ha extendido el aikido. Por ello pienso que si la gente que sólo viene a entrear se convirtiera en instructores, el aikido no tendría el reconocimiento que tiene hoy en día.

Algunos de los que han visto films de O-Sensei, dudan de su solvencia. La razón por la que piensan ésto es porque los ataques que recibía parecían muy suaves. ¿Qué actitud tenían Ustedes, como uchi-deshi, cuando lo atacaban?

Por supuesto, yo trataba de dar lo mejor de mí. Atacaba con toda mi fuerza. Había por supuesto, momentos en los que dudaba, cuando O-Sensei ya estaba muy anciano. Practicantes de karate y de judo a menudo me han hecho la misma pregunta. Sin embargo, creo que he estudiado lo suficiente como para rebatir buenos argumentos

Gracias Sensei por tomarse el tiempo de responder estas preguntas.


(Esta entrevista fue llevada a cabo en el dojo de Kodaira en 10 de diciembre de 1984. Traducida al inglés por Ikuko Kimura y Stanley Pranin)