Aikido Journal Home » Editorials » Modelo para la estandarización de los exámenes de Aikido Aiki News Japan

Modelo para la estandarización de los exámenes de Aikido

Available Languages:

por Stanley Pranin

Aiki News #60 (March 1984)

Traducido por Rubén Osca

El crecimiento del Aikido en Japón durante los últimos treinta años ha sido estable mientras que su desarrollo en el extranjero empezó a ganar impulso hará unos treinta años. Al contrario que otras artes marciales como el Kárate, Kung-fu y otras disciplinas más exóticas cuyo éxito ha sido desigual debido en parte a su trato veleidoso por parte de los medios, especialmente su presentación en las películas y la T.V, el Aikido se ha desarrollado a un paso regular a la vez que ha ido consolidándose. Este período de crecimiento se ha centrado alrededor de los esfuerzos del Hombu Dojo Aikikai ( Doshu Kisshomaru Ueshiba), Yoshinkan Aikido ( Gozo Shioda Sensei, ya fallecido), la Sociedad Ki ( Sensei Koichi Tohei), Yoseikan Aikido ( Sensei Minoru Mochizuki), Aikido Manseikan ( Kanshu Sunadomari de Kyushu) y otros grupos con una representación numérica inferior pero que incorporan el termino “Aikido” en sus nombres.

El empuje principal del movimiento del Aikido empezó a tener impacto en países extranjeros en los 60, cuando el nombre del arte empezó a ser familiar y surgieron dojos in muchas ciudades importantes, principalmente en Norte América y Europa. Yuxtapuesto a la expansión y solidificación hubo también un predecible fenómeno paralelo de fragmentación en el cual varios individuos contrariados o con una forma de pensar independiente cortaron sus lazos con sus respectivas organizaciones y empezaron a practicar de forma aislada u optaron por la medida más extrema de crear organizaciones rivales. Uno puede preferir el ignorar la presencia de estos grupos “desencantados”, pero su número ha crecido con los años, y hay que tener una visión “creativa” de la historia del Aikido moderno para denegar su importancia.

Históricamente, la mayoría de las discusiones que han resultado en la separación de dojos de sus organizaciones han surgido de una forma u otra por los intentos de crear nuevas estructuras de gobierno o por la expansión de de instituciones políticas ya existentes. Mientras está claro que varios segmentos de la “ población” del Aikido está a favor de las organizaciones, parece que siempre habrá un número significante de practicantes que que se resistirá a los esfuerzos tanto internos como externos de hacer más complejas las organizaciones ya existentes.

Estos individuos han demostrado una aversión al establecimiento de estructuras regionales que engloban a grupos que poco tienen en común y que de otra forma no crearían alianzas. Es más, esfuerzos que se han hecho pidiendo la participación en reuniones en las cuales las decisiones son tomadas por grados altos de la estructura política han sido recibidos con poco entusiasmo. Las exigentes cuotas a varios niveles - individual, dojo, regional, nacional e internacional - cuyo uso y destino no están claramente especificadas es otro de los puntos amargos para los que les desagradan las organizaciones en el Aikido.

Hay un área adicional que se ha convertido en centro de disputas llevando a divisiones en el mundo del Aikido. Esta es la administración de los exámenes para la obtención de grados. Está claro que una de las mayores funciones de las organizaciones matriz del Aikido en la legitimación de los grados. No cabe duda de que es importante tanto psicológicamente como profesionalmente ( para algunos) el tener sus grados reconocidos por una institución respetada. La dificultad ha residido en cómo el órgano de gobierno ha elegido delegar la autoridad para dar grados.

Como ejemplo, dejadme relatar un problema concreto que involucra exámenes que ha surgido en numerosas ocasiones. El área “X” contiene dojos que leales a los Senseis “A” y “B”, ambos reconocidos internacionalmente pero con diferentes estilos. Los dojos que representan al Sensei “A” tienen poder político gozando del reconocimiento exclusivo por parte de la autoridad central para su área. Los estudiantes del Sensei “B” se presentan ante los líderes de “A” para sus exámenes pero son suspendidos porque sus técnicas “difieren” del estándar de “A”. Los estudiantes del Sensei “B” se molestan y protestan a su Sensei. El Sensei “B” encolerizado se enfrenta al dojo central por esta situación insistiendo en que se haga algo. Si no se da una solución, el Sensei “B” queda con una elección desagradable- resignarse a la situación ( lo cual no es probable) o contemplar otro tipo de solución independiente. Esta es la clase de situación en la que nadie gana que debe ser evitada a toda costa por una organización que desea expandirse en un “espíritu de armonía”.

¿Cómo entonces se deben estandarizar los exámenes para mantener un grado aceptable de uniformidad, mientras a la vez ofrecen suficiente flexibilidad para reflejar los estilos y puntos de vista de los diferentes maestros?. Dejadme que esboce un plan al que he estado dando vueltas por algún tiempo. Tened en cuenta que el objetivo de abordar la estandarización de los exámenes es promover el crecimiento unificado de la organización sin suprimir las interpretaciones individuales. Para la ilustración de esto utilizaré el ejemplo del Aikikai Hombu Dojo ya que es la organización con la que estoy más familiarizado.

(The full article is available for subscribers.)

Subscription Required

To read this article in its entirety please login below or if you are not a subscriber click here to subscribe.

Username:
Password:
Remember my login information.