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Entrevista con Shoji Nishio (1984), Parte 1

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Aiki News #60 (March 1984)

Traducido por Fernando Villanueva Soto

La siguiente es una entrevista de dos partes de Shoji Nishio Sensei, un reconocido sensei 8° dan que enseña en el área de Tokio. La entrevista se tuvo el 22 de Mayo de 1983 en Tokio.

Entendemos que usted practicó primero Judo y Karate. ¿Qué lo hizo empezar a entrenar Aikido?

Shoji Nishio

Cuándo vine por primera vez a Tokio, yo era mas bien enclenque. No hacía nada. En 1942, después de que la guerra estallara, solía ir a dojo de judo de la ciudad. Yo trabajaba para una oficina pública entonces. En 1944, después de que el aire invadiera, empecé a trabajar el turno nocturno así que era incapaz de continuar mi entrenamiento. La guerra terminó el 15 de Agosto de 1945, y fui al Kodokan el 1° de septiembre del mismo año. No había nadie. No había siquiera vidrios en las ventanas. Había solamente la mitad del número de tatamis. La única persona que había ahí era el viejo cuidador. No había formatos de aplicación. Solo use un papel en blanco y lo deje ahí. Después, fui contactado por el Kodokan y recibí un certificado de aprobación para empezar el entrenamiento.

¿Cuántos años tenía entonces?

Tenía dieciocho. Fui la primera persona en entrar al Kodokan después de la guerra (Risas). Como sea, no había nadie. No había luces así que era imposible entrenar en la tarde cuando se oscurecía. Una vez que fui ahí y practiqué ukemi solo y después me fui a casa. Así es como era. Por ese entonces, la desmovilización empezó. Mucha gente apareció en el Kodokan. El siguiente año se volvió muy activo. Fui promovido de 3er dan a 4° dan. Empecé a notar que ahí había restricciones en las técnicas por la competencia. Por causa de ese problema, sentí las limitaciones del Judo y empecé el Karate. Mi maestro fue Konishi Sensei del Jinen-ryu quién había practicado Karate mas que cualquier otro en aquel tiempo. Yo practiqué Karate con Konishi Sensei pero también sentí la limitación del Karate. Pensaba que debía haber algo más. En ese tiempo, un experimentado Sensei de Karate del Butokukai llamado [Toyosaku] Sodeyama quien llevaba el dojo de Konishi Sensei, y que también enseñaba ahí, vino conmigo y me dijo: “Conocí a alguien quién se mueve como un “fantasma”. No pude golpearlo ni una vez. “Estaba impresionado que hubiera alguien que incluso Sodeyama Sensei no pudiera golpear.” Era O Sensei.

Sodeyama Sensei regresó a Japón después de la guerra. Ya que no tenía ningún lugar a dónde ir fue con Konishi Sensei. Después se le dijo que viniera a Hombu. Sodeyama Sensei se rió pensando que este Aikido era desempeñado por tal viejo. O Sensei sintió que el Sensei de Karate se estaba riendo de él y dijo: “¿Estás pensando que puedes golpearme, no es así? Sodeyama respondió: “Si”. O Sensei entonces respondió: “Ya veo, ya veo. Golpéame. Yo solo caminare alrededor. Si puedes golpearme.” Entonces empezó a caminar alrededor del dojo. Sodeyama Sensei sintió vejado aunque había estado haciéndose el tonto. Si se hubieran estado confrontando el uno al otro cara a cara habría esta bien, pero O Sensei se volteo de espaldas y empezó a caminar alrededor invitándolo a golpear. (Risas) Sodeyama Sensei pensó: “¿Qué clase de viejo infernal este?” y de repente se paró y empezó a tratar de golpear a O Sensei. Pero O Sensei se volteo y dijo: “¿Qué pasa?” Sodeyama Sensei se congeló en el acto de golpear con su mano posando en medio del aire. En un parpadeo, había distancia entre ellos. Diciendo para el mismo, “¡Demónios!” el trato de golpearlo otra vez. Entonces O Sensei repitió, “¿Qué pasa?” (Risas). El no pudo golpearlo para nada. Entonces Sodeyama Sensei se dio cuenta que había encontrado a un gran sensei. Tenía que darle crédito totalmente diciéndole a O Sensei, “¡Me rindo!” Era alrededor de 1951. Como sea, fui a ver el Aikido e inmediatamente me uní al dojo. Me dijeron que fuera y viera pero nunca regresé. (Risas)

Sin embargo el Sr. Nakajima no se unió, diciendo que el quería hacer un poco más de Karate. Después de un año, el vino a practicar Aikido. El practicó Karate y se volvió 6° dan. El continuó Aikido hasta que recibió su 2° dan. El me dijo que su punto de vista del Karate como budo había cambiado. Sin embargo, pienso que si hubiera usado este kokyu seria capaz de regresar al judo.

El Sr. Tohei se fue a Hawai en 1953. A su regreso, el trajo un abrigo de piel el cuál era imposible de obtener en ese tiempo en Japón. Tenía orlas como las que has visto en las películas de vaqueros. El tenía un abrigo de piel cuando era imposible aun obtener zapatos de piel… Pensaba que era realmente asombroso. Después, ese abrigo fue hábilmente robado. Eso fue lo que había pasado cuando regresé al entrenamiento. Vi que todos los uchideshi estaban sentados en seiza y el Sr. Tohei estaba gritando algo. Después escuché que el abrigo del Sr. Tohei había sido robado. En ese tiempo el Sr. Noguchi, el Sr. Genta Okumura y el Sr. Sunadomari eran algunos de los uchideshi. Después O Sensei apareció preguntando, “¿Qué pasa?” Cuándo el Sr. Sunadomari le explicó lo que había pasado O Sensei respondió: “Oh, fue robado, ¿no fue así?” (Risas) Después el entro al dojo. Tohei Sensei también se sentó en seiza por que O Sensei había entrado. O Sensei empezó a caminar alrededor de ellos. Nosotros realmente nos preguntábamos que iba a decir. Lo que dijo fue: “Tú eres el único culpable, Tohei.” Después el desapareció. Tohei se sentó silenciosamente por un rato. Después, el también, desapareció. Todos estaban aliviados y empezaron a entrenar (Risas). Después de practicar, ya me iba a casa y corrí hacia O Sensei quién iba al baño. Fui hacia él y dije, “¡O Sensei!”. El dijo, “¡Ooh!” y le pregunté, “Hace unos minutos cuándo Tohei Sensei tenía su abrigo robado, usted dijo que el era el único culpable. ¿Por qué dijo eso?” El contestó, “¿No entiendes por que? Aquellos que practican Budo no deberían tener ese tipo de espíritu (kokoro). Uno no debería presumir cosas las cuales la gente desea tener. Puedes presumir cosas que puedas dar, pero de otra forma no deberías. El pobre hombre, tomó el abrigo por que lo quería. Sin embargo, tomándolo, se volvió un ladrón. Está bien tener un abrigo robado, pero se hizo un ladrón. Robar es una cosa mala, pero el hombre a quién le han robado el abrigo cometió el pecado original. El creo la ocasión para una entrada (suki) en el hombre. Como budoka (arte marcialista), eso es malo.”Estaba muy asombrado y aprendí la profundidad del Aikido. A decir verdad, cuándo practicaba Judo, la casa de Mifune Sensei fue robada en su ausencia. Aquellos incidentes fueron escritos en la revista mensual titulada “Judo” publicada por el Kodokan. Mifune Sensei dijo, “¡La próxima vez que el robe mi casa en mi presencia, lo atraparé no importa que pase, aun si me asesinan!” Un anciano, cercano a los setenta dijo que lo atraparía aun si era asesinado… Estaba muy impresionado por la reacción de Mifune Sensei en ese entonces. Sin embargo, había una gran diferencia entre las palabras de O Sensei y Mifune Sensei. Uno decía que lo atraparía aunque fuera asesinado y lo llevaría a la policía. El otro estaba diciendo que el ladrón lo tomó por que lo quería y que se le debería dejar que lo tenga, que era la persona a quién robaron la que tenía la culpa. Había un mundo de diferencia entre los dos espíritus. Pienso que aunque uno practicó Judo toda su vida, el solo pudo alcanzar esta etapa. Por otro lado, pienso que la profundidad del Aikido como budo era grandiosa. Ese fue el incidente que me hizo detener mi entrenamiento de Judo. La forma de pensar de O Sensei apareció en práctica por si misma. El dijo, “Es malo usar las palabras ‘ganar y perder’. No deberías pensar en esos términos” Sus palabras eran grandiosas. Como continuamos viviendo creo que es importante digerir todas sus palabras.

Nishio Sensei con O Sensei en 1969

Decían que O Sensei practicó la espada y el bastón, pero lo hizo en el proceso de darle nacimiento al Aikido moderno. Aunque lo imaginemos a él no seremos capaces de ir mas allá de lo que el hizo. O Sensei solía decirnos, “Este viejo alcanzó esta etapa, ustedes deberían sobrepasar lo que lo que deje construido” Sin embargo, tenemos a imitar lo que el hizo y terminamos en un retroceso.

Diez años a partir de ahora, nosotros podríamos practicar el nivel de Aikido de O Sensei como lo era en ese número de años atrás. Después de quince años, podríamos terminar en las formas que el practicaba en una fecha mucho mas temprana. Esto no esta bien, el nos dijo una y otra vez ir mas allá de lo que él hizo. La gente como nosotros no entendimos lo que el quería decir. Pero después de muchos años, cuando encontramos algún obstáculo, pensaríamos para nosotros mismos, “Oh, eso es de lo que el solía hablar.” Nuestras actividades dependen de las palabras de O Sensei.

¿Cuándo empezó a practicar Aikido, O Sensei vivía en Tokio?

No. El raramente venía de Iwama. Pasó un año y medio después que me uní al dojo que vi por primera vez que vi su cara. Hasta entonces solo sabía de él por lo que se decía. No había fotos de él como las tenemos ahora. Conoces al Sr. Otake quién vive en la Prefectura de Iwate ahora, el solía ser el capitán del Club de Kendo de la Univesidad de Waseda. El participó en el Campeonato Nacional de Kendo muchas veces y se volvió famoso como representativo de la Prefectura de Yohoku. El fue le que me dijo, “¡Así es esto!, él se ve exactamente así”, mientras apuntaba a una pintura de un dragón con deslumbrantes ojos colgando en el takonoma (alcoba). Solía pensar “¡Caray!,¡¿se verá realmente así?!” (Risas) Cuándo sonreía, sus ojos desaparecían. Pero cuándo tu solo cogías una mirada de él, la impresión era muy fuerte. Cuándo el veía algo por un segundo, su cara desaparecía en sus ojos. (Risas) O Sensei solía contarnos historias. Éramos realmente descarados. La mayor parte de las veces, la gente no se acercaba a O Sensei… Siempre que tenía una pregunta iba con O Sensei y preguntaba, “O Sensei, hubo algo que no entendí de lo que dijo hace un momento.” Sensei contestaba, “Oh, bien lo notaste” O Sensei siempre me hacia dibujar un círculo, un triángulo y un cuadrado y decía, “Guárdalo y tráemelo cuando lo necesite”

Un día, cuándo un huésped vino sucedió que el explicaba el dibujo y me había encargado dárselo. Pero cuando miré al actual Doshu el me hizo un gesto negativo. Pensé que era por que una vez que O Sensei empezaba a hablar acerca del dibujo, la conversación sería larga y seria una imposición al huésped ya que el no lo entendería. Estaba en agua caliente. Uno de ellos me dijo que lo trajera y el otro lo opuesto…También, yo lo había dibujado. O Sensei preguntó, “¿Qué pasa?” Así, no había nada más que pudiera hacer que dárselo. Si ese dibujo se había puesto en algún lado, siempre se desaparecía. (Risas) Entonces, el decía, “¡Oh! Se perdió” y hacia que alguien que lo redibujara.

Una semana antes de que O Sensei entrara al hospital, posamos para fotos con el. Le dije, “Sensei, vamos a tomarnos una foto”. El me dijo que le trajera su “montsuki” (kimono con sello familiar). El dijo, “Mi foto prevalecerá. Lo que estoy vistiendo no es lo apropiado”. Fui con la esposa del actual Doshu y le pedí el motsuki explicándole que le íbamos a tomar una foto a O Sensei. Bueno, ella seguro se quejo mucho. (Risas) Era muy problemático el vestirlo con su montsuki. Como sea, terminamos vistiéndolo. Había un letrero que decía “Escuela de Aikido” y pensé que el quería una foto tomada enfrente del letrero. El acarició el letrero afectuosamente. Le tomamos las fotos ahí. Eso fue en Febrero de 1969. Una semana después de que entrara al hospital. Esa fue la ultima foto. O Sensei pereció el 26 de Abril. Tuve una llamada en la mañana y manejé rápido a su lado. Fui el primero en llegar. Después el Sr. Okumura, el Sr. Yamaguchi y el Sr. Tada vinieron. Su cara era realmente hermosa como la mascara de Noh de un hombre viejo. Si uno muere de cáncer, generalmente hay mucho sufrimiento y el dolor se ve en la cara. Pero, ese no era el caso con O Sensei. El tuvo una cara divinamente hermosa.

¿Cuándo entró al dojo, no había muchos estudiantes, no es así?

No, había solo un total de siete o ocho. Algunos días no había nadie y yo practicaba con la espada solo y me iba a casa. El Doshu actual y el Sr. Tohei eran los maestros. Todo el mundo estaba en el mismo nivel. Había dos familias que no tenían ningún lugar a donde ir por el daño causado por la guerra. En la tarde, el olor del caballa quemada entraba al dojo. Las particiones que dividían el dojo no llegaban al techo, así que el humo entraba a nuestro lado. Practicábamos rodeados del olor de caballa y comida cocinada. Éramos afortunados si teníamos cuatro o cinco personas atendiendo una clase. Mi compañero era el Sr. Tada.

Ahora hay dos personas de las que puedo hablar. Ellos son Yamaguchi Sensei y Saito Sensei. Sus formas son completamente diferentes, pero es buen estudio para mí. Ambos tienen algo que yo no tengo. Técnicamente, Yamaguchi usa el ken y aunque Saito Sensei usa el ken también, puedes casi decir que sus aproximaciones son opuestas. Saito Sensei es la única persona quién puede manejar el Aikido de O Sensei exactamente como era. Diría que mi camino es claramente diferente. Mi visión de Aikido es diferente. En Noviembre de este año (1983), habré trabajado para el Ministro de Finanzas por 39 años. Somos técnicos. Los técnicos son personas quienes hacen los sueños de la gente realidad. Si ellos no pueden alcanzar esto no valen como técnicos. Los técnicos concretan los sueños de la gente y lo hacen una realidad en la sociedad. Aikido es lo mismo. Encontrando los deseos de la gente, contribuimos a la sociedad. Eso es lo que el Aikido debería ser. El Takemusu Aiki el cuál crea y nutre todas las cosas fue creado por O Sensei. Es desde estos puntos de partida que yo aproximo el budo. Mi camino es diferente de la gente como Saito Sensei. Saito Sensei es la única persona quien puede manejar el pasado. Esto es lo que tenemos que tenemos que hacer, olvidar el futuro. Si hay diez de nosotros, tenemos que unir fuerzas para realizar el Aikido de O Sensei. Es el rol de Saito Sensei el manejar el arte de O Sensei exactamente como era. Cuándo estamos confundidos sobre algo, podemos ir y aprender de él. El es capaz de hacerlo por nosotros. Nuestra tarea es responder a nuevos deseos y llenarlos. Pienso que tenemos que expresar la filosofía de O Sensei despertando por nosotros mismos y utilizando nuestros puntos fuertes y uniendo fuerzas. Un individuo aislado no aporta nada por el mismo pero con tres o cuatro personas como Saito Sensei y Yamaguchi Sensei unidos, juntos podemos crear cosas maravillosas. Los caminos de Yamaguchi y Saito Sensei están incluidos en nuestro pensamiento. Lo que yo logre no lo puede haber hecho solo, pero solo por la construcción de las ideas de mis sempai (superiores). Los valoro mucho. Nunca le he dicho a nadie, “Estas mal”. Nunca le he dicho a nadie que haga otra cosa por que su forma esta mal. Cada quién tiene sus propias rezones para hacer algo en cierta manera.

Sr. Ito: No creo que la gente quién pelea en el mundo del Aikido tiene ningún derecho de impartir la filosofía de O Sensei. No entiendo como la gente que esta practicando un budo cuyo propósito es eliminar la violencia pueda pelear con otros.

Eso es lo que siempre digo. La gente en el extranjero esta peleando, ¿no es así? Es por eso que fui a Europa el año pasado. Por que dos de mis deshi estaban peleando entre ellos, fui ahí a detenerlos. No entiendo por que ellos no se pueden llevar bien. Si tu deshi pelea con otros, tu forma de enseñar esta mal. Es lo que dicen algunos. (Risas) De cualquier forma, fui ahi para investigar por que ellos no podían unirse. Al final, ellos no deberían hablar mal del otro. Este es el requerimiento mínimo. Si es posible, ellos podrían hacer un seminario juntos. De esta forma ellos podrían hacer cosas más grandes. Esto fue lo que les dije.

La situación en América es la misma. Por ejemplo, el problema concerniente al Sr. Saotome. Es infantil prevenirlo de que entre a la Federación de Aikido de Estados Unidos por que ellos no lo quieren. La gente quién dice cosas solo con emoción no tiene el derecho de ser instructores. Quiero aclarar algo. No soy un miembro del grupo interno… Así que estoy pensando en hablar con Saito Sensei cuando regrese a Japón. El está en una posición más poderosa para expresar su punto de vista. He estado pensando en pedirle que diga sus puntos de vista como intento hacer yo lo mismo. De otra forma, la situación en América nunca mejorará.

El Yoshinkan ha estado muy activo recientemente. Escuche que han empezado a establecer lazos branches en Canadá. El Sr. Shioda es un sempai para mí así que dejo a sus estudiantes practicar con nosotros. Permito a los estudiantes a practicar con nosotros aún si son miembros del grupo Tomiki o del Yoshinkan. No entiendo por que la gente que practica Aikido pelea. Pienso que lo que ellos dicen es diferente de lo que ellos hacen. Si tenemos puntos malos, deberíamos ayudarnos para corregirlos. Tenemos que crecer ayudándonos de esta manera. Sin embargo, tratamos de encontrar las faltas de otros y hacer la herida mas profunda y separarnos. Esto es extraño, ¿no es así? Lo que ellos dicen es completamente diferente de lo que ellos hacen. Estoy muy preocupado de esta situación.

Si comparas al Aikido con el Judo o el Kendo somos afortunados por que tenemos a la segunda y tercera generación de líderes (Doshu y su hijo, Moriteru). No hay una segunda generación en el caso del Judo, Kendo o Karate. Comparado con esas artes deberíamos considerarnos afortunados. Para hacer el Aikido mas grande pienso que deberíamos volver a los fundamentos del arte. Deberíamos estar juntos. Es el tiempo en donde necesitamos el poder de Saito Sensei. Y también la forma inconvencional de pensar de Yamaguchi Sensei. Creo que si aquellos dos sensei se unieran eso sería maravilloso. De alguna forma, yo estoy jugando el rol de intermediario entre los dos. Ellos difícilmente se hablan. Deseo que ellos empiecen a comunicarse.

Ambos, usted y Saito Sensei, practican jo y ken junto con taijutsu…

Siempre digo que si un maestro de Aikido toma el ken, el puede aplicar su conocimiento a el ken. Y en el mismo caso para el jo. (Cuando era un principiante) pregunté como ellos podían aplicar las técnicas del cuerpo a la espada, pero nadie me lo demostró. Ya que no habia nada que hacer con esta situación, empecé a practicar el ken en 1955, casi después que empecé el entrenamiento de Aikido. ¿Qué más podía hacer? ¡Nadie me enseñaba! O Sensei hacia técnicas de espada a la velocidad del rayo y decía, “Así es como lo debes hacer” y luego desaparecía del dojo. Trataba en vano entender lo que el hacía y al siguiente momento se iba. (Risas) Cuándo me preguntaban “¿Entendiste?” yo decía, “Si”, pero realmente no entendía nada. (Risas) Cuándo le pedía a otros sensei que explicaran como lo hacía ellos simplemente responderían, “Así es como lo hizo” Ellos no me mostraban nada. Así que pensé que no había nada más que pudiera hacer que estudiar por mi mismo. Después pensé que debería empezar desde el principio si iba a hacerlo. Después de que empecé a estudiar el ken empecé a apreciar como manejarlo apropiadamente. Cuándo empecé a combinarlo con el la forma de pensar del Aikido empecé a entender muchas cosas. Así entendí como lo que decía O Sensei tenía sentido.

Esta es nuestra forma de pensar. Un paso antes de proyectar, la victoria y derrota son decididas. Tienes el sentimiento de decir, “¿Entendiste?” ¡Ahora vete!, y te liberas del atacante. La proyección es como si estuvieras diciendo “¿Entendiste? ¡Buena suerte!” y mandarlo a su comino. Si tu tiras al atacante tratando de no herirlo, el no se golpeará la cabeza. Esto nos concierne mucho, es el aspecto más importante de la humanidad. Está mal el vencer a una persona tirándolo después de que se ha rendido. Ese tipo de persona no es un ser humano. La gente quién sabe como tirar apropiadamente podrá sostener la cabeza del atacante y proyectarlo gentilmente para que no se golpee la cabeza. Sin ese tipo de compostura mental, no deberías proyectar.